EL AYUNO (primera parte)


4. EL CAMBIO A UNA VIDA SALUDABLE
EL AYUNO (primera parte)
Según las investigaciones del Dr. Carlson, después de haber terminado una serie de pruebas para ver los cambios fisiológicos que el AYUNO había ocasionado, manifestó a la prensa de los Estados Unidos:
“Un ayuno de quince día restaura los tejidos y a un hombre y una mujer maduros A LA CONDICION FISIOLOGICA EQUIVALENTE A LA DE UN JOVEN DE 20”
En la vejez como en las enfermedades crónicas existe un deterioro de la sangre y los tejidos del organismo. Durante el ayuno se verifica un reajuste del material nutritivo del cuerpo o sea: el cuerpo comienza a vivir de los materiales menos esenciales. Consume primero lo superfluo acumulado como grasas, sustancias morbosas y desechos que entorpecen sus funciones. Los elementos esenciales se conservan.
Durante las dietas y ayunos el organismo toma de sus propios tejidos lo que no sirve: el material de desecho y canaliza los minerales orgánicos distribuyéndolos a los lugares donde hacen más falta.
Muchos elementos que estaban acumulados vuelven a ser distribuidos y utilizados. Se verifica un asombroso aumento de glóbulos rojos. En muchos casos de anemia no es deficiencia de hierro la que produce un bajo índice de hemoglobina y glóbulos rojos sino la incapacidad del organismo para utilizarlo. El cuerpo del anémico